lunes, 18 de enero de 2016

Diario Invisaling de Mrs Bean 8 meses

8 mesazos llevo ya con el cacharrete!! Qué rápido se está pasando!!

Ya noto un montón el movimiento de los dientes, aún no están colocados cómo deberían pero ya están posicionándose de una forma más correcta. Ya voy por el alineador 16 de 26 que tendré que llevar.
Así que, puedo decir ya a estas alturas que es bastante efectivo. También es verdad que estoy siendo muy buena y lo llevo tooooooodo el día. No me lo quito nada más que para comer y me lo vuelvo a poner corriendo.

Yo temía las fiestas de Navidad porque pensé que tendría que estar mucho rato sin mi cacharrito y todos los dientes saldrían disparados a descolocarse, pero, al final también fui buena. Comía y después salía pitando a lavarme los dientes y colocarme el alineador otra vez. En nochevieja entre la cena y las uvas me lo puse y después a lavar y a poner otra vez. He empezado el año con los dientes más limpios que nunca, jejeje...

Me sigue resultando bastante cómodo, aunque es cierto que cada vez que cambio de alineador (cada 15 días) paso un par de días un poco doloridilla, pero vamos, que es soportable.

Hace pocos días me han puesto unos ganchos de hierro en cuatro piezas dentales donde tengo que engancharme unas gomitas (como las de las pulseras de los nenes) para que me corrijan la mordida también. Súper completito el tratamiento la verdad, al final, me quedaré de lujo pero como os contaba en entradas anteriores con: las bolas pegadas a los dientes para empujarlos más, los alineadores con sus salientes, los hierros y las gomas, al final es igual de estético que una ortodoncia normal, y, cuando abres la boca para hablar o reírte, se ve de lujo todo el tinglado que llevas ahí dentro.

Por buscarle un beneficio con respecto a la ortodoncia convencional, supongo que es más higiénico ya que te quitas todo el circo para comer y lavarte. Además si no abres mucho la boca, ni te ríes, pa una selfie sosita, es verdad que puede que lo ocultes sin que se vea mucho... Por otra parte, quien lleva ortodoncia convencional puede comer cuando le da la gana y yo, sin embargo me estoy haciendo una limpia increíble porque no puedes irte quitando las gomas, los plásticos y toda la gaita por la calle para comerte un cachito de pan, entre que siempre hay gente a tu alrededor y que son muchas cosas a quitarse y guardar se te quitan las ganas. Tampoco picas cuando te ofrecen una galletita o un bombón y, mucho menos pipas, caramelos y cosas así, pues por no quitarse todo aquello en público se da dinero, y después encima, tenerse que lavar como si una fuese una loca por la higiene dental (en el cine, en el centro comercial, en el parque de atracciones... todo el mundo te mira raruno), prefieres quedarte con las ganas.
Yo lo que hago es aguantarme hasta la hora de la comida, merienda o cena, con algún zumito o infusión de forma que, cuando por fin me quito "las bridas" como dice el Sr. Bean para meterse conmigo, arraso como una plaga de langostas con lo que vea, jejeje...
Os seguiré contando, aunque creo (sólo lo creo porque mi dentista siempre me sorprende) que ya no me toca instalarme ninguna horripilancia más en la boquita, y a partir de ahora ya estamos en la cuenta atrás de alineadores hasta que el último por fín me deje todo colocaíto...

Pero eso será para principios del verano claro, así que todavía tengo que convivir con mis bridas un poco más.

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